Toxina botulínica: mitos y evidencia clínica
Pocas moléculas cargan con tantos mitos como la toxina botulínica. Entender su mecanismo —el bloqueo temporal de la liberación de acetilcolina— permite dejar atrás las creencias y trabajar con criterio.
Dosis y difusión
La difusión depende de la dilución, el volumen y la técnica, no solo de la marca. Un mapa muscular preciso y una dosificación individualizada previenen resultados congelados o asimétricos.
El objetivo no es eliminar el gesto, sino modularlo para que el rostro siga expresando.
Expectativas realistas
El efecto se instaura en días y dura meses; ni es inmediato ni permanente. Comunicar bien la curva temporal al paciente evita frustraciones y refuerza la adherencia al plan de tratamiento.
